Ha vuelto a ocurrir. Han vuelto a matar. Acribillados a disparos en suelo francés, dos guardias civiles, uno muerto en el acto, otro herido de gravedad y con pronostico reservado.
Escuchar la noticia me ha helado la sangre. Sentimientos de indignación y repudia hacia un acto cobarde, los guardias ni siquiera estaban armados y les dispararon por la espalda. Los asesinos siempre son cobardes, cobardes y sanguinarios, porque no están en una guerra donde matas o te matan. Los guardias les hubieran detenido y llevado ante un juez que representando a la sociedad les juzgará por sus crímenes. Ellos no, ellos les matan brutalmente, indiscriminadamente y sin ningún tipo de conciencia ni remordimiento. Y cuando les matan nos están matando a todos, sí a todos, a ti que lees estas líneas también.
Porque están matando a hombres que luchan por nuestros derechos y por nuestra libertad. A personas que tienen una vocación de servicio hacia los demás que les lleva a arriesgar sus vidas, y a veces, como en el caso de éstos chicos a perderlas. Y las han perdido por ti y por mí, para que en este país podamos vivir con cierta paz, que unos desalmados se empeñan en romper.
Y van 206 guardias civiles asesinados, 206 familias destrozadas por la brutalidad, y la barbarie. Y su dolor es nuestro dolor porque con cada guardia civil muerto intentan acabar con la libertad y con la democracia, que al fin y al cabo es lo que ellos defienden con su trabajo diario. Un trabajo que casi nunca se ve recompensado Un trabajo muy duro ya que se enfrentan día a día a lo peor de la sociedad, y muy pocas veces se les reconoce el esfuerzo y la dedicación con el que lo realizan .
Todos tenemos una deuda con ellos y a todos hoy nos han matado un poco.
Me uno a ti en la indignación, la rabia y la impotencia. Cuando oí la noticia pensé: “escribirá”, y no podías dejar de hacerlo, porque los que creemos en la Libertad y la Paz sabemos que la mejor arma para defenderlas es la palabra. Los que usan las armas para ejecutar, como en este caso, son los cobardes.
Hoy estamos de duelo por alguien que sólo intentaba hacer bien su trabajo para que los demás pudiéramos hacer el nuestro. Para ellos y sus familias, mi agradecimiento y todo mi respeto.
Ahora prefiero no escribir nada porque quizá luego me arrepintiera…mucha rabia, demasiada…