Ha desaparecido y he notado su ausencia. Pensaba que podría pasar sin su verbo sincero, sin su decir calmado, sin sus letras, a veces tristes, pero siempre valientes.
¿Dónde están sus poesías? ¿Dónde sus textos? ¿Qué ha sido del éter y las ensoñaciones?, ¿Ha dejado la alquimia?, ¿Ya no busca la piedra filosofal o ha marchado a otro sitio donde quizás la encuentre?
Echaré de menos sus fotografías y la magia que creaba en su espacio. Era un puerto seguro, un buen refugio para caminantes insomnes, un aliado contra los malos vientos. Casi, casi un amigo porque compartía pensamientos, sentimientos y temores. Como los buenos libros, como la gente buena.
No se si transmutaría otros metales en oro pero transformaba muy bien los pensamientos en palabras bellas, capturando ideas y reflejando inquietudes. Me gustaban su mapa y su quimera.
Espero que no le pesen demasiado las ataduras, estas son irremediables y es mejor acostumbrase a ellas, no siempre son malas. Espero que no le enturbie la mirada la tristeza. Espero que haga un largo y provechoso viaje y poder volver a cruzármelo alguna vez en el camino.
Me cansé de escribir. Buscaré por otros puertos. Te seguire leyendo. Gracias. Te dejo mi correo.
Paracelso
Se nota q el Alquimista es un verdadero Magister de la Magnum Opus…
q tenga un buen proceso..
despues del nigredo, albedo y rubedo.. solo resta regresar al horno de nuevo….
La misma pregunta rondaba por mi cabeza, rebotando pared craneal a pared craneal…
como el a dicho por arriba se canso de escribir, porque en esta vida todo tiene principio y fin porque los ciclos comienzan y terminan. Espero haya completado el suyo y se marche con todo echo.
un saludo
adios señor alquimista
Lástima haberte encontrado tarde, Alquimista.
Gracias por echarme de menos, os sigo leyendo.